Un mes fuera de casa
Hace poco se presentó la oportunidad de hacer trabajo remoto en otro país gracias a una prestación que ofrece en la empresa donde colaboro. Llevaba más de un año pensando en una oportunidad parecida, popularmente se imagina a uno trabajando desde una piscina o sentado en una playa. Sin embargo, mi situación será un poco lo opuesto.
Visitaré nuevamente a mi familia cerca de Chicago. La vez pasada llegué a su casa a finales de Octubre, cuando el otoño se encontraba en su apogeo. Esta vez decidí conocer lugar en primavera, veré si esos árboles tienen ese distintivo follaje color rojo-naranja. Afortunadamente, la mitad de este periodo las tomaré de vacaciones para salir con mis primos y tíos. La otra mitad del tiempo tendré que laborar. Será una buena experiencia (eso espero).
Esta decisión no ha sido sencilla de tomar, ya que estaré por casi un mes completo fuera de mi hogar, lejos de mis padres, mi familia y mis amistades. Nunca había dejado mi hogar por más de 15 días, esta vez es casi el doble y honestamente me siento un poco incómodo.
Sumado a esto, dejo mi casa justo en el inicio de la temporada de lluvias y tormentas. Esto me pone algo nervioso siendo sincero, no estaré al pendiente si algo llegáse a suceder. Por otro lado, mis papás me harán el gran favor de revisar la casa cuando puedan y esto me alivia un poco la ansiedad.
En fin, espero que sea una gran aventura y pueda disfrutarla.